AMC CRIME analiza el caso Epstein con una programación especial

Con motivo de la desclasificación judicial de los nombres relacionados con Jeffrey Epstein, el canal de televisión AMC CRIME arroja luz sobre este caso de la mano de un especial que se emitirá el sábado 6 y el domingo 7 de enero a partir de las 22:15h. La programación, compuesta por Ghislaine, partner in crime y Secretos del príncipe Andrés’, ahonda en uno de los sucesos más perturbadores de las últimas décadas a través de la investigación a su círculo íntimo.

El sábado 6 de enero, a las 22:15h, AMC CRIME emite ‘Ghislaine, partner in crime’, una serie documental de cuatro episodios que narra la historia de Ghislaine Maxwell, una mujer de la alta sociedad nacida en un mundo privilegiado que se convirtió en una madame y acabó envuelta en medio de un escándalo sexual de repercusión mundial.

La producción investiga si Maxwell fue un peón en los delitos de Jeffrey Epstein, una testigo del supuesto comportamiento inapropiado del príncipe Andrés o si se trata de una depredadora calculadora y culpable. A través de material de archivo inédito y entrevistas con testigos clave, muchos de los cuales hablan por primera vez, ‘Ghislaine, partner in crime’ ofrece una nueva perspectiva de este entramado que ha acaparado portadas en todo el mundo.

 

 

El domingo 7 de enero, AMC CRIME aborda el escándalo que sacudió los cimientos de la monarquía británica en ‘Secretos del príncipe Andrés. A lo largo de dos episodios, la producción ofrece una visión única de la vida del príncipe y un análisis detallado de la serie de acontecimientos relacionados con Jeffrey Epstein que le hicieron caer en desgracia.

‘Secretos del príncipe Andrés’ desvela los entresijos de la entrevista en la BBC que ofreció para justificar su relación con Epstein. En lugar de disipar las dudas, la entrevista solo generó más descontento en la opinión pública. En ella, Andrés admitió su error al ser amigo de un pedófilo, pero evadió las acusaciones más graves, lo que dañó su imagen y supuso que la reina Isabel II ordenara que fuera apartado de todas las actividades públicas en nombre de la monarquía británica.