¿Cómo es posible que sucediera el Holocausto?

Seis millones de vidas judías apagadas y millones de personas dejadas sin sus propiedades y medios de subsistencia, de sus comunidades, de sus familias e incluso de sus identidades. Los horrores que pasaron en el Holocausto se expresan a menudo en cifras y estadísticas, pero estas no pueden capturar la verdadera magnitud del intento de la Alemania nazi de aniquilar a los judíos de Europa.

Bajo la dirección de Adolf Hitler, los nazis y sus colaboradores, asesinaron a millones de personas a las que consideraban inferiores: testigos de Jehová, homosexuales, discapacitados, eslavos, romaníes y comunistas. Para expresar este terror Aunque  utilizamos el término “Holocausto” (también conocido como Shoah en hebreo) para referirnos específicamente a los judíos europeos asesinados por los nazis entre 1933 y 1945. Pero ninguna palabra puede abarcar completamente la brutalidad y la enormidad de esta tragedia.

Este año se cumplen 80 años del Día D y del comienzo del final de la Segunda Guerra Mundial y eso plantea preguntas inquietantes: ¿Cómo un líder político elegido democráticamente pudo incitar a toda una nación al genocidio? ¿Por qué la gente permitió que esto sucediera ante sus ojos? Y, aún hoy, ¿por qué algunos niegan su existencia?»

Antes del Holocausto

Antes de que todo ocurriera, en 1933, más de nueve millones de judíos vivían en toda Europa. Y algunos países les garantizaban la igualdad y les permitían formar parte de la cultura y la vida del país. Mientras algunos países mantenían a los judíos rigurosamente separados del resto de la población.

Pero antisemitismo existía, los judíos se enfrentaban a la discriminación y un largo legado de prejuicios. Los cristianos acusaban durante siglos a los judíos de la muerte de Jesús Cristo.

 

 

Hitler consigue el poder

Para que la cosa culminara, un solo individuo, Adolf Hitler, transformó siglos de antisemitismo en un genocidio sin precedentes. Durante la década de 1920, Hitler consiguió poder como líder del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, más conocido como el partido nazi.

Él supo aprovechar que en esa época la población alemana estaba descontenta con la situación política y económica del país, después de la derrota en la Primera Guerra Mundial. Su partido y sus seguidores culpaban a los judíos por la situación desafortunada de Alemania.

En 1933 Hitler consiguió obtener el puesto de canciller y menos de un año después obtuvo el poder absoluto del país.

La tortura

Los nazis empezaron con los leyes que excluían a los judíos de la vida pública, les prohibían obtener las funciones públicas, la ciudadanía y los matrimonios mixtos con los alemanes.

Hitler pretendía expandir sus ideas fuera de Alemania y en 1939 invadió a Polonia, que supone el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

Obligaban a los judíos de Polonia a vivir en guetos y formaron fuerzas especiales para fusilar sistemáticamente los grupos de la gente no deseada. Esta medida no fue suficiente, así que formaron campos de exterminio.

Con la ayuda de los funcionarios locales y la población con la ideas afines, los nazis consiguieron acorralar los judíos, quitar sus pertenencias y encarcelarlos en los campos de concentración por toda Europa.

El campo de concentración más salvaje y terrorífico fue Auschwitz-Birkenau. Algunos fueron fusilados inmediatamente al llegar, otros forzados a trabajar hasta que no puedan aguantar más y muchos asesinados en las cámaras de gas.

 

La secuelas 

Muchos han conseguido resistirse al Holocausto de diversas formas, esconderse, participar en el sabotaje o en los levantamientos armado en guetos.

Cuándo se acercaba el final de la guerra, los nazis intentaron encubrir sus crímenes de muchas formas. Pero, no lo consiguieron, las tropas aliadas encontraron las pruebas encontradas en los campos de concentración,  cadáveres y víctimas en muy mal estado. Todo eso se convertirá en las pruebas de los juicios de Nuremberg.

 

Aunque haya terminado y existen muchas pruebas de todo lo que haya ocurrido, la secuela más grave que sigue persistiendo es que mucha gente sigue negando el Holocausto. Tantos años después, seguimos incapaces de comprender un genocidio de esa magnitud y los motivos que llevaron al mismo.