4 nombres que cambiaron el cine español

Este mes de julio, SundanceTV celebra el trabajo de cuatro autores que, de una manera u otra, cambiaron el cine español. Películas como Tesis, AzulOscuroCasiNegro, El bola, Lucía y el sexo… obras sin las que resultaría imposible entender el cine que se hace hoy en día. Repasamos los cuatro nombres que están detrás de estás inmensas películas.

Alejandro Amenábar

Junto a Almodóvar y Bayona, estamos ante el director español más internacional. Nacido en Santiago de Chile en 1972, su vida cambió cuando uno de sus primeros cortos, Himenóptero, cayó en manos de José Luís Cuerda. Impresionado por su trabajo, este se interesó por el guion que estaba escribiendo. Y de ahí surgió Tesis, una película imprescindible no solo como gran representante del cine de suspense, sino como piedra fundamental del cine contemporáneo y un ejemplo de cómo dar el bombazo con una ópera prima. Luego vendrían Abre los ojos, Los otros, Mar adentro… Grandes éxitos que parecen haberse truncado con su última experiencia internacional, Regresión, que no terminó de funcionar. En estos momentos se encuentra en pleno rodaje de Mientras dure la guerra sobre el escritor Miguel de Unamuno.

Daniel Sánchez Arévalo

Mucho antes de debutar en el cine con AzulOscuroCasiNegro, el madrileño Daniel Sánchez Arévalo se curtió en algunas de las series más importantes de los años 90 como Farmacia de guardia o Querido maestro. Quizás de esta época ha sabido trasladar a sus películas ese gusto costumbrista y realista y un humor fresco y cercano, que ensalza a las personas de a pie en el absurdo del día a día. AzulOscuroCasiNegro está basada en uno de los primeros cortos que dirigió, Física II, y en las experiencias del propio director. Es, sin duda, uno de los debuts más importantes de los últimos años que no solo nos descubrió a un director lleno de talento, sino que también nos regaló a Quim Gutiérrez. Lo cierto es que Sánchez Arévalo ya apuntaba maneras desde hace tiempo: no en vano, recibió una beca Fulbright para cursar un máster de cine en la Universidad de Columbia. Una carrera meteórica en la que también destacan películas como Gordos o Primos.

 

Julio Medem

Julio Medem está acostumbrado a remar contracorriente. Este médico que aspiraba a ser cineasta empezó a realizar pequeños cortometrajes con la cámara de súper-8 de la familia con su hermana Ana mientras escribía críticas cinematográficas en distintos medios. Con su primera película, Vacas, ganó el Goya a la Mejor Dirección Novel y, a partir de ahí, empieza una trayectoria imparable que culmina con su gran éxito, Lucía y el sexo, una película arriesgada en la que el sexo forma parte de ese proceso para entender los pensamientos de la protagonista. Tras el tropiezo que supuso Caótica Ana, esperamos que pronto vuelva el Medem de Tierra o La ardilla roja. Ojalá sea con su próximo proyecto, El árbol de la sangre, que se estrenará en noviembre.

Achero Mañas

El hijo del dramaturgo Alfredo Mañas y la actriz Paloma Lorena iba para actor. Pero tras años de pequeños papeles, Achero decide dejar una profesión que no le hace feliz y empieza a escribir y dirigir sus propias historias. Así es como se forjó un director único en nuestra filmografía que nos ha regalado una película como Noviembre, un excelente falso documental sobre el espíritu idealista de un actor teatral que arrastra a sus compañeros con sus ideas rompedoras sobre la interpretación y el arte. Pero el público recordará su nombre por su primera película, El bola, en la que nos descubrió a un joven actor con garra llamado Juan José Ballesta.