No todos los vampiros son iguales

¿Qué sería del cine de terror sin los vampiros? Los «chupasangres», con un claro protagonismo de la figura de Drácula, han evolucionado año tras año para colarse (o más bien pedir permiso) en esa gran casa del cine. Con una clara influencia literaria, no hay que olvidar que estas misteriosas criaturas suelen venir precedidos por hojas y hojas de siniestras noches, el cine ha tendido a estereotiparlos. ¡Pero muchos de ellos merecen ser conocidos por separado!

Analizamos varios tipos de vampiros cinematográficos, porque «raritos» hay en todas partes, especialmente en la esfera vampírica.

Loius – Entrevista con el vampiro (Neil Jordan, 1994)

Si tuviéramos que hacer una lista de vampiros buenos, correctos mejor dicho, el personaje de la novela de Anne Rice sería uno de ellos. Torturado y obligado a llevar la eternidad con pesar, Louis no sólo se alimenta de sangre (sólo de ratas y otros animales) sino que también alimenta al lector/espectador con una visión de la ética y la moralidad brillante. Si esto además viene acompañado de Brad Pitt, apaga y vámonos. Y es que así, ¿quién no se dejaría morder el cuello?

Lestat – Entrevista con el vampiro (Neil Jordan, 1994)

Empiezan por la misma letra, y forman parte de la misma historia. Pero Lestat es el polo opuesto de Louis. Si Louis se alimenta de animales, Lestat lo hace de esclavos. Es ese punto provocador capaz de llevarte al lado oscuro. A pesar de su malicia, también tiene un toque humano tras esos colmillos afilados. Ten cuidado, no podrás olvidar la fría mirada del vampiro interpretado por Tom Cruise.

David – Jóvenes Ocultos (Joel Schumacher, 1987)

Y hablando de arrastrar, David (Kiefer Sutherland) se sitúa entre los más carismáticos. Líder de una banda de moteros, será el encargado de influir en el coprotagonista y cambiarle sensiblemente. ¿Serán ciertos los rumores?

Eli – Déjame entrar (Tomas Alfredson, 2008)

La inocencia, que ya se podía atisbar en ‘Entrevista con el vampiro’, se refleja con más fuerza, y frialdad, en esta cinta sueca (la mejor versión sin duda). Es el relato de una niña que quiere encajar en la sociedad. Aunque ternura y sangre nunca fueron de la mano…

El conde Drácula – Drácula (Francis Ford Coppola, 1992)

«He cruzado océanos de tiempo para encontrarte». ¿Hace falta decir más? A lo mejor que uno de los mejores actores vivos que existen, Gary Oldman, destaca como uno de los mejores Dráculas de todos los tiempos. Lo bueno es que no tendrás que esperar tanto para encontrar esta película de culto.

Adam & Eve – Only Lovers Left Alive (Jim Jarmusch, 2013)

Los más indies del panorama vampírico se juntan para reflexionar sobre las actitudes de los humanos. Un amor que ha prevalecido siglos, rodeado por un aura de música underground. ¿Quién morderá antes la manzana?

¿Dejarías entrar a estos vampiros en tu pantalla?